12 de mayo de 2020

12 de mayo de 2020, que quedará marcado en el calendario como el día en que pudimos recuperar muchas de esas rutinas olvidadas durante el confinamiento. La crisis del coronavirus, ha marcado un antes y un después en nuestro egocéntrico mundo, y ha hecho que empecemos a valorar lo verdaderamente importante, por simple que pueda parecer y darnos cuenta de que la vida se va en un instante.

Por ello, hoy ha sido un día especial para mí, ya que he podido volver a practicar una de mis grandes pasiones, montar a caballo, lo que más me apasiona en el mundo. Ha sido maravilloso reencontrarme tras tantos días con Sadam y Azucena, y salir con ellos al campo, teniendo la sensación de que era la primera vez que estuviese ocurriendo. He vuelto a sentir la magia del galope de Sadam campo a través, mientras una brisa suave nos acariciaba y desde el suelo se olía el aroma de la hierba pisada.

Deseo que cada uno de vosotros hayáis podido volver a reencontraros con aquello que tanto os apasiona y tuvisteis que suspender a mediados del marzo más extraño de nuestras vidas, aunque no debemos de confiarnos en exceso, porque la batalla está de nuestra parte, pero aún no ganada.

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