
Durante este fin de semana ha tenido lugar la celebración del IX retiro de Effetá en Córdoba, comenzando el viernes sobre las 18:00 horas y finalizando hoy domingo tras la eucaristía de clausura. De este modo, desde que los nuevos caminantes cruzaron la puerta de la casa de espiritualidad de San Antonio hasta su salida hoy han transcurrido aproximadamente 48 horas durante las cuales han tenido la oportunidad de conocer y acercarse a Dios a través de los servidores; asombrosos instrumentos del Señor.
Sin embargo, en dicha ocasión no pude servir debido a los planes y a las circunstancias, no obstante fui muy afortunada, ya que que he tenido la dicha de estar como «angelito» en el Santísimo durante algunas horas tanto la madrugada del viernes como la del sábado. Momentos de intimidad, reflexión y encuentro con Dios; tiempo en el que se sucedieron por mi cabeza todas aquellas cosas concernientes a mi vida y que están ocurriendo actualmente, algunas de las cuales entiendo y otras no tanto, buscando una solución para las mismas y tratando de comprenderlas adaptándome a sus planes. Asimismo, tuve presente a aquellas personas que más quiero, escribiéndole a alguna de ellas, con la capacidad que me proporciona el lugar para expresarme, comunicarme y tomar decisiones.
Finalmente, dos noches llenas de luz y plenitud para pensar, leer, escribir y pedir por aquello que más deseo o me preocupa. Como dije al principio en sus pies estaba y en sus manos lo dejo.
PD: Por ende, espero que todos los caminantes hayan tenido la misma suerte que yo, llegando a Dios y asimismo este tocando los corazones de los mismos.